Limitaciones del hidrógeno como combustible
A pesar de que el hidrógeno parece constituirse como el combustible alternativo con más posibilidades de transformar los medios de energetización del futuro, no por ello, dejan de estar pendientes de resolución algunas cuestiones capitales referentes a su obtención y procesamiento. Se trata de obstáculos y retos que no pueden dejar de abordarse.
El hidrógeno es el elemento químico más abundante del cosmos, y por lo consiguiente también en la Tierra. Sin embargo, no es un derivado de fácil obtención ya que sólo puede obtenerse a partir del agua, y su vinculación es tan estrecha, que separarle de tal líquido implica muchos recursos económicos y un gran dispendio de energía.
Además para que el hidrógeno funcione como combustible se requieren pilas de litio, y los montos de este último no son suficientes para fabricar las baterías necesarias para movilizar a todos los automóviles que existen en el orbe, ni aún incluso los que circulan hoy día en los Estados Unidos de América.
Entonces, si bien el hidrógeno puede ser considerado como una de las esperanzas para un cambio radical en los medios de obtención de energía para la humanidad, es preciso en primera instancia investigar acerca de fuentes de este elemento que resulten prácticas, económicas e incluso más ecológicas con respecto a las que se cuenta hoy en día. Sin embargo, no hay que descartar por ningún motivo la alternativa de energía que el hidrógeno nos ofrece, lo importante es trabajar esta opción, a la par de otras, para que en combinación, o interrelacionando las vías de búsqueda se dé con una solución adecuada y provechosa para todos.
