La energía mareomotriz
Ciertamente, las nuevas energías son conocidas por el hombre incluso desde la antigüedad. Lo que resulta novedoso es el interés que han venido despertando desde hace algunas décadas, conforme se agravan los problemas de la polución de los ecosistemas y el calentamiento global. Las nuevas energías son naturales y se renuevan continuamente, aunque no pueden ser utilizadas en cualquier circunstancia, ya que dependen en mucho de factores sociales o políticos, pero especialmente físico-geográficos, como el viento, el sol, las mareas, o el calor interno del planeta.
Su aprovechamiento principal es la producción de energía eléctrica, aunque también pueden ser útiles de otras maneras, como por ejemplo, para calentar casas o movilizar maquinarias.
Una de las nuevas energías que ha despertado más la atención de industrias y gobiernos es la energía mareomotriz, que permite generar electricidad directamente del efecto desarrollado por la fuerza natural del movimiento de las mareas, con el propósito de activar enormes turbinas. Francia, Japón y Rusia, son naciones que ostentan complejos suministradores de electricidad que trabajan por medio de la energía mareomotriz.
Otras instalaciones mareomotrices importantes están ubicadas en la Bahía de Fundy en Canadá, o en el estuario del río Severn en el Reino Unido.
Existen otras alternativas para extraer energía a través de los océanos como por ejemplo, con relación al oleaje, la energía undimotriz; el gradiente térmico oceánico, que se deriva de la diferencia entre la temperatura de la superficie y las zonas hondas de los mares. También son aprovechables en este sentido: la salinidad, las corrientes submarinas o la energía eólica de los mares.
