Greenpeace de nuevo en batalla
La famosa organización ecologista Greenpeace se encuentra de nuevo en combate, por una naturaleza más sana y una humanidad más comprometida con su medio ambiente. En días recientes, Greenpeace realizó una severa protesta frente a las instalaciones de dos plantas nucleares situadas en Brasil, específicamente en el municipio de Angra dos Reis. El motivo principal de las manifestaciones fue por el rechazo a la construcción inminente de una tercera planta de producción de energía nuclear en esa zona.
Con el propósito de exponer su oposición, los integrantes del grupo ecologista anclaron en las inmediaciones de las plantas nucleares brasileñas mencionadas, una balsa equipada con cuatro turbinas eólicas de tres metros de alto cada una. Además, tres combativos ecologistas mostraron una pancarta a favor de las energías renovables y en repudio a la utilización de la energía nuclear.
Greenpeace cuestiona intensamente la enorme inversión que el gobierno brasileño destina para el apoyo a esta energetización tan peligrosa y contaminante, comparada con los escasos recursos que concede, y que resultan insuficientes para explotar debidamente su gigantesco potencial para el desarrollo de parques eólicos.
Según los cálculos de Greenpeace un complejo de tecnología eólica con el doble de capacidad de Angra 3, la planta nuclear, sería más aprovechable y menos dañino, puesto que podría ser construido en tan solo dos años por el mismo costo que las instalaciones nucleares tienen.
Tal vez para prevenir este tipo de cuestionamientos, el gobierno brasileño, algunos días atrás, anunció que realizaría su primera subasta para obtener concesionarios generadores de energía eólica.
