Cultivo ecolo-acuático en Myanmar
En las aguas del lago Inle, en Myanmar en Asia, los campesinos cultivan productos naturales que venden en el mercado flotante sin contaminar ni el agua ni el aire.
Si existe un ejemplo ideal de una huerta ecológica se trata sin duda de los cultivos acuáticos del lago Inle, un lago de agua dulce de 500 km2 de superficie que se encuentra en las montañas. Unas 200 ciudades y pueblos se han desarrollado cerca del lago. Allí, se cultivan los productos a lo largo de las orillas, de modo que los agricultores puedan recoger la cosecha con un barco. Los barcos no llevan motor y a la fuerza de los brazos o de las piernas -según la técnica tradicional- los campesinos acuáticos llegan al mercado flotante. Así, los alimentos pasan del productor al consumidor sin emitir CO2.
Sin embargo, son cada vez más numerosos los turistas que acuden al lago Inle para descubrir el sitio de las maravillas. Se organizan visitas en barcos para descubrir las huertas, el mercado y las casas flotantes, y estos barcos sí tienen motores.
Es importante notar que los productos naturales provenientes de una huerta ecológica tienen mayor valor nutritivo que los productos fabricados con métodos industriales. Se puede ganar mucho favoreciendo las huertas naturales. En efecto, uno que cultiva sus propios alimentos se conciencia mucho más de la necesidad de proteger la naturaleza en su conjunto, lo que abre las puertas a otros ámbitos como el reciclaje.
